Actualizado: 5 de noviembre de 2009, 12:38 EST

Balance excelente

Los italianos de Champions sacaron tres victorias y un empate en la 4ª fecha

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Federico Manfredo Por Federico Manfredo
ESPNdeportes.com
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HDF Int: Empate entre Milan y Real Madrid por la Champions

ROMA -- La cosa más importante de la cuarta fecha de la Europa Champions League es que, en este momento, los cuatro italianos dependen de sí mismos y podrán escribir sus destinos con sus propias manos, sin necesidad de ningún milagro.

En efecto, el balance de la jornada fue excelente: si bien no fue del todo perfecto, a causa del empate en San Siro de Milan ante Real Madrid por 1 a 1, las victorias de Juventus en cancha de Maccabi Haifa por 1 a 0, la de Fiorentina entre sus muros por 5 a 2 contra Debrecen y, sobre todo, el triunfo de Inter por 2 a 1 ante Dínamo Kiev en Ucrania, los dejaron a todos ellos en posiciones realmente favorables para pasar el turno.

Así, para meterse en octavos, a los rossoneri les alcanzará ganarle a Marsella en San Siro en el próximo turno o, en caso de empate, ganarle a Zurigo en la sexta jornada. Además, con dos victorias se aseguraría la primera posición del Grupo C. Los violetas, por su parte, gracias a la horrible temporada de Liverpool, tienen ya prácticamente un pie adentro, porque tienen cinco puntos de ventaja respecto a los "Reds" con solamente dos partidos por delante y, en caso de victoria en casa ante Lyon, podría hasta jugarse la primera plaza de la zona E.

En el Grupo A, Juventus vive una situación muy parecida a la de los muchachos de Prandelli, porque se ubica segundo a cuatro puntos del tercero, Bayern Munich, con la ventaja que deberá enfrentar a este directo rival entre sus muros, pero con el inconveniente de jugar contra el primero, Bordeaux, en condición de visitante.

Por último lo tenemos a Inter, que dio vuelta completamente su situación en la tabla y ahora irá a jugar en Barcelona siendo el líder del Área F. De esta manera, le alcanzará ganarle a Rubin Kazán en San Siro para pasar el turno y, por encima, con un empate Barcelona acabaría primero en su zona. En realidad, podría hasta pasar con dos empates, dependiendo en este caso de resultados favorables en los otros partidos.

DOBLE TRIUNFO
Hace quince días decíamos que el problema de Inter está en su cabeza y el partido ante Dínamo Kiev nos confirmó esa impresión: en efecto, sólo de esa manera se podría explicar como un equipo, que en la primera etapa sufrió tanto (por no hablar de lo que se vio en el partido de San Siro), en los restantes 45 minutos le pasara por arriba a su adversario.

En efecto, en el primer tiempo, los ucranianos los ahogaron a los visitantes con un pressing alto y dominaron el trámite con toques rápidos y buenos cambios de juego. A los veinte minutos se pusieron en ventaja con un gol de Shevchenko (el decimoquinto del atacante contra Inter) y, a lo largo de toda esa etapa, arriesgaron muy poco en fase defensiva, con un único remate al arco de la visita.

En el complemento, fue toda otra historia, porque los locales no supieron como pararlos a los muchachos de Mourinho y, si no sufrieron una goleada, fue solamente por los muchos errores de los nerazzurri en la definición. Sin embargo, al final la suerte cambió idea y, en los últimos cuatro minutos, llegaron los goles de Milito, dejado culpablemente solo por la defensa, y el de Sneijder, en una jugada tan confusa cuanto afortunada. De esta manera, quedó la impresión de una hazaña más que la (mucho más verdadera) de un partido merecidamente vencido.

Si alguien podría pensar que el cambio de ritmo ocurrió gracias a una nueva disposición táctica, luego de las dos sustituciones de Mourinho en el entretiempo (Balotelli y Thiago Motta por Cambiasso y Chivu), esa idea no se sostiene con el último cambio, el de Muntari por Samuél al minuto 79. En efecto, los nerazzurri en ese momento habían ya creado por lo menos cuatro claras ocasiones y no necesitaban un mayor peso ofensivo. Muy por el contrario, Zanetti y Maicón se vieron obligados a jugar centrales en una línea defensiva de tres, que arriesgó algo en contraataque.

Esos cambios, más que tácticos, tuvieron el aspecto de un "cuerno de guerra", con el que el Special One dio coraje e incitó a la victoria a todos sus jugadores. Afortunadamente para Inter, el "truco" funcionó y el club de Milán pudo regresar a casa con tres puntos fundamentales.

La noticia más buena para los nerazzurri es que el efecto positivo de este triunfo podría ser doble, porque no sólo se metieron en la primera posición de la tabla y ahora dependen de sí mismos para pasar el turno, si no que finalmente se destrabaron, luego de ocho partidos sin ganar en Europa, y se dejaron algunos fantasmas a las espaldas.

Por lo menos, eso es lo que todos esperan: solamente los próximos dos partidos podrán confirmarlo, teniendo en cuenta que servirá regresar por lo menos con un punto desde Barcelona, para ganar el grupo y evitar a otros "primeros" en octavos.

SUPER CLÁSICO COMPARTIDO

Kaká y Ronaldinho
Getty ImagesKaká y Ronaldinho, dos potencias se saludan
En el segundo superclásico europeo, a solos quince días del primero, Milan y Real Madrid compartieron el botín con los goles de Benzemá y Ronaldinho (de penal). Esto los dejó a los dos juntos en la primera posición de la tabla, si bien Milan tenga la ventaja en los enfrentamientos directos.

Si bien los equipos dominaron un tiempo por parte, todo pasó en la primera etapa, en la que la visita estuvo mejor. A lo largo de esos 45 minutos, los rossoneri hubieran podido hasta vencer el partido con un golazo increíble de Pato, que el referí anuló aún más increíblemente: en efecto, nadie entendió que falta cobró en favor de los merengues.

De todas maneras, un empate no fue un resultado escandaloso, por lo que se vio en la cancha, y les permite a ambos enfrentar los próximos partidos con una cierta tranquilidad.

Para el Diavolo, ahora, será fundamental no caer entre sus muros ante Marsella el próximo 25 de noviembre, partido en el cual, con una victoria, tendría prácticamente en puño la posibilidad de terminar en la cabeza del Grupo C.

En este partido los equipos se la jugaron con el talento y la categoría de sus jugadores, quienes quebraron cualquier tipo de esquema en la cancha. Así, se vio un partido bastante bello pero muy desordenado, por lo menos desde el punto de vista táctico. La idea de Milan, nacida en la cancha y no en los vestuarios, fue la de tirar pelotazos para Pato y Ronaldinho para aprovechar de todos los espacios que dejó la defensa de madrileña.

La de la visita, en cambio, fue la de que todos los balones pasaran por el medio, por los pies de Kaká, para luego buscar la profundidad de Benzemá o de Higuaín. La defensa local, pero, estuvo bárbara, especialmente en el complemento, y neutralizaron con eficacia todas las jugadas verticales de los blancos.

Así, el partido tuvo sus emociones, sus ocasiones erradas y un resultado que le permitió al enganche de Real Madrid salir de la cancha así como había entrado, entre los aplausos de 80 mil hinchas que nunca lo olvidarán.

MÍNIMO ESFUERZO, MÁXIMO RESULTADO
A Juventus le alcanzó el mínimo esfuerzo para alcanzar el máximo resultado: en efecto, el gol de Mauro Camoranesi fue suficiente para ganarle a Maccabi Haifa, en Israel, y para poner un pié en los octavos de final de la Champions League.

Así, Juventus se encuentra en segunda posición, dos puntos debajo de Bordeaux, pero cuatro arriba de Bayern Munich, que enfrentará en casa en la última fecha de esta fase de grupos.

El partido fue muy sufrido y luchado y, además de la buena jugada que terminó con el tanto del oriundo, siempre más importante en este equipo, hizo falta un "milagro en Tierra Santa" de Buffón.

Sin embargo, la Vieja Señora, con su clase y su fascino, logró salir sin daños de un partido feo, que podría dejar mas sombras que luces, mostrando algunas "joyitas": además de Camoranesi y Buffón en formato "mundialista", por ejemplo, se vio también un Diego que finalmente encontró la posición y jugó como un verdadero enganche. Pero lo más importante, la corona de diamantes de la Madama, es que ahora tiene la clasificación en puño, con la posibilidad de jugarse todavía la primera plaza.

En efecto, en el próximo mes deberá preparar la visita en Francia a Bordeaux y el partido en Turín ante Bayern. Inútil decir que le servirán dos triunfos para asegurarse la primera posición, pero lo importante será no perder en casa contra los alemanes, resultado que a pesar de todo los pondría en octavos.

Claro que una victoria en Francia los dejaría clasificados con una jornada de anticipo y con la real posibilidad de terminar primeros, lo que permitiría evitar desafíos demasiado complicados en octavos de final. Veremos que logrará preparar Ferrara en los próximos veinte días.

SACÓ EL BOLETO
Las sorpresas de verlos a Barcelona que se juega el pase del turno en las últimas fechas y la de Bayern Munich, quien probablemente quedará afuera de los octavos, son completadas por un Liverpool irreconocible, que le está facilitando el pase del turno a Fiorentina.

En efecto, si bien los violetas tuvieron el grande mérito de ganarle a los Reds en casa en la segunda fecha, hay que admitir que los ingleses le hicieron un gran regalo al perder en su ciudad ante Lyon, para luego empatar en Francia. Así, el conjunto de Prandelli, gracias a otra goleada contra Debrecen, esta vez por 5 a 2 en el Franchi, con goles de Mutu, Dainelli, Montolivo, Marchionni y Gilardino (anotó mitad del equipo), prácticamente sacó el boleto para meterse entre los dieciséis mejores equipos del continente europeo.

El partido fue un poco raro, porque el primer tiempo acabó con el marcador parado en el 1 a 1 y con los locales evidentemente un poco nerviosos. Sin embargo, en el entretiempo Prandelli les dio las carga justa a sus muchachos para que bajaran a romperla y, de esta manera, la Fiore metió otros cuatro goles, que le valieron los cinco puntos de diferencia con Liverpool.

En este momento, sólo los violetas podrían tirar por la borda el pase del turno para quedarse afuera de las fases finales de la máxima competición continental para clubes. Sin embargo, deberán cuidarse, porque en el doble desafío contra los húngaros se vieron todas las dificultades del cuadro de Florencia, que sufre mucho la presión emotiva y, sobre todo, que cubre muy mal en defensa.

Efectivamente, recibir 5 goles, entre la ida y la vuelta, por parte del peor equipo del Grupo, que antes de enfrentarse a Fiorentina no había anotado ningún tanto, es una cosa bastante grave. De esta manera, si bien lo más difícil ya fue hecho, habrá que sumar en la próxima jornada, para poderse permitir hasta una derrota, si bien por menos de tres goles de diferencia, para pasar el turno.


Federico Manfredo nació en Buenos Aires, pero vive en Italia desde 1998. Allí comenzó su carrera periodística, en medios radiales y televisivos. Desde setiembre de 2009 es el corresponsal en Italia de ESPNdeportes.com. Consulta su archivo de columnas.